POV Agnes El sonido del murmullo constante llenaba la cafetería de la empresa.Empleados iban y venían, charlando animadamente mientras sostenían tazas de café o bandejas con bocadillos. Estaba sentada en una mesa cerca de la ventana, observaba a los que anteriormente eran mis compañeros, sin poder evitar que la nostalgia me invadiera. Esta vida que ahora tenía no era ni de cerca lo que imaginé que sería cuando comencé a trabajar aquí pero no estaba del todo inconforme luego de haber sido nombrada la directora creativa. Aunque el hacerlo incluía traicionar a Isabella, la única persona que me tendió la mano pero una parte de mí se convencía de que ella realmente había renunciado por su propia voluntad, trs enterarse el tipo de persona que es el CEO.Ignoré estos pensamientos y me concentré en la taza de café en mis manos. La espuma en la superficie ya se había mezclado con el café, debí haber estado sumida en mis pensamientos por más tiempo del que pensé porque no siquiera lo noté.T
Mis pasos resonaban en los enormes pasillos de la empresa, mientras, desde los cubículos, las personas no dejaban de mirarme, entre ellos mis compañeros que parecían ver en mí a una desconocida.No es que ahora, siendo la esposa del CEO,lo sea, el problema es que, al ser su esposa se me permite hacer las cosas que siempre soñé hacer; como despedir a Louis Mahone.—Buenos días, señora O'Sullivan. —Dijo la recepcionista sonriéndome, yo la ignoré y seguí mi caminar hasta la oficina del CEO que desde las puertas cristalinas, se miraba de pie frente a su escritorio mientras ojeaba unos documentos.No puedo creer la hipocresía de las personas, incluso de esta secretaria ejecutiva que supuestamente era la mano derecha del CEO, antes, cuando estuve aquí la primera vez ni siquiera se dignó a mirarme a los ojos y ahora por ser la esposa del CEO es capaz incluso de lamerme las suelas de los zapatos si se lo pidiera.Di unos breves toques a la puerta y el CEO levantó su mirada, sonrió al verme y
POV Isabella Empujé las puertas del despacho de Andrew Sheen con fuerza, el ruidoso impacto resonó entre las paredes pero no me importaba, quería que sintiera mi enojo, que entendiera desde el primer momento que no había venido a buscar la paz. No, yo estaba aquí para confrontarlo, quería que viera y se diera cuenta de lo que había hecho y el daño que eso me ocasionó.Él alzó la vista, de sus documentos perfectamente ordenados sobre el escritorio frente a él y me miró sorprendido antes de suspirar ¿De alivio? ¿Le causaba alivio que yo estuviera allí, realmente tiene tantos enemigo que yo soy la que menos le preocupa? ¿Me cree tan poca cosa?Su mirada cambió por completo y sonrió amable. ¡Como odiaba esa sonrisa! Tan pacífica y divertida que parecía que tenía todo bajo control, como si nadie fuese capaz de tocarlo.Desde que lo conocí, sabía que era una manera de ocultar sus pensamientos, una forma de protegerse del mundo, pero... Nunca pensé que él fuera un traidor, siempre me conve
«“El claxon de los automóviles y las personas hablando a mi alrededor, contaminaban el sonido.Crucé la calle a corredizas, mientras luchaba por esquivar a la gente y luchaba contra el viento que amenazaba con arruinar el orden de los documentos que llevaba en mis manos.Cada segundo contaba, y yo no podía darme el lujo de llegar tarde, era mi primer presentación en la empresa, el primer paso hacia algo que había deseado por tanto tiempo. El señor Miller, me había recomendado y si jugaba bien mis papeles, si esta idea resultaba como esperaba, sería la próxima directora creativa de la empresa.Mientras estaba perdida en mis pensamientos, tropecé con una grieta en la acera, y de repente los documentos volaron de mis manos, esparciéndose por la calle.—¡No! —Grité pero mi voz quedaba insonorizada entre tanto ruido. Corrí rápidamente tratando de recogerlos.Si esto fuera una película, el cliché habría sido posible, definitivamente ese sería el momento en que aparecería un guapo y elegante
POV Andrew Cuando vives entre tiburones, debes decidir si serás uno de ellos o la carnada. Yo tomé mi decisión hace años. Hice mi nombre, tomé partido y sometí a base de mentiras y engaños. He mentido, he traicionado y engañado a muchas personas pero no me arrepiento, en este tablero de ajedrez que llamamos vida, quien mueva las mejores piezas es el que decide cuando hacer jaque mate, y si yo soy el rey, entonces mi reina es Irene.Fue por ella que he calculado cada movimiento a lo largo de estos años incluso el involucrarme con alguien tan peligroso como lo es Oliver O'Sullivan . No me arrepiento de plantearle aquella “oferta”. Claro, podía adornarlo como quisiera, pero lo que hice solo tiene un nombre y se llama extorsión. Tenía la información, él tenía el poder. La pregunta era quién perdería más si todo salía a la luz. —Señor O'Sullivan, no me conoce pero tal vez haya escuchado sobre mí. Soy Andrew Sheen, el fiscal federal. Fui contactado para ser el abogado de su esposa en el
POV AgnesDesperté en las suaves sábanas de seda en el piso de aquella enorme oficina, no recordaba mucho de la noche anterior pero recuerdo haber sido llevada por el CEO a un restaurante para festejar mi nombramiento como la nueva directora creativa.Luego de cenar tomamos algunas copas de vino, él parecía intrigado sobre mi pasado, y yo, por los efectos del alcohol, no recuerdo qué tanto dije.Traté de levantarme del suelo y de inmediato un punzante dolor en mi espalda me lo impidió. Solté un grito de dolor y entonces lo vi, entrando por la puerta con una total serenidad mientras cargaba una pequeña bandeja y estaba perfectamente vestido y arreglado, era el CEO.Mi mente comenzó a divagar y recordar pequeños fragmentos de la noche anterior.«“¿Todavía sigues pensando que soy bonita”». Había preguntado al CEO en mi borrachera, mientras salía del restaurante cargada en brazos por él, no recuerdo su respuesta, de hecho, lo poco que puedo recordar está disperso.—¿Qué ocurre? —Me pregun
—¿Señora O'Sullivan? —Me llamó el ama de llaves. Yo no respondí, algo en esa mujer sigue dándome escalofríos. No pasó mucho antes de que se escuchara el crujir de la puerta de la habitación de Amy. El ama de llaves entró sosteniendo un sobre en sus manos, yo no la miré y me dispuse a seguir peinando el cabello de mi pequeña hija. —Esta carta llegó en el correo y está dirigida a usted, mi señora. —Explicó el ama de llaves. Suspiré y la miré, ella seguía con esa mirada indescriptible en su rostro.—Está bien, si es todo ya puedes retirarte. —Ordené, ella me entregó la carta, que tomé con recelo, y cerró la puerta dejándome sola con mi hija.De un momento a otro Amy comenzó a jugar cerca de la ventana con su colección de muñecas. Sonreí por inercia y miré la carta.El remitente era de una dirección que no reconocí de inmediato, pero al abrirlo, sentí que todo el aire se escapaba de la habitación.“Estamos en Londres por unos días. Tu padre y yo pensamos que podríamos visitarte” —Era t
En esta vida solo tengo a mi hija, ella es lo único que le da felicidad a mi vida.—Es hora de su ducha, señorita Amanda. —Le dijo el ama de llaves a mi hija, ella asintió y fue corriendo hacia ella.—Mi nombre es Amy, Alicia. —Dijo Amy con su dulce vocecita.—Me disculpo, señorita O'Sullivan. —Dijo el ama de llaves tomando de la mano a Amy—. Mi deber como ama de llaves de la mansión O'Sullivan es servir a su familia con esmero. No está permitido tutear a la familia. —Excusó ella.El CEO se mantuvo indiferente, mientras Amy me miraba ceñuda.—Quiere decir que es descortés para ella llamarte por tu nombre, Amy. —Expliqué. Amy no pareció entender pero de todas maneras siguió al ama de llaves a las escaleras donde ambas subieron hasta la recámara.—¿Tus padres serán un problema? —Inquirió el CEO en un tono tan frío como siempre, pero había una leve burla en el subtexto.Me giré para enfrentarlo, manteniendo mi voz baja para que Amy no escuchara. —No tengo ganas de tus comentarios ahora.