Suspiro rendida, no se porque el Alfa me pedía ir hasta su mansión, solo necesito decirle que me marcharé y que no tome represalias con mi familia. Antes de irme me encontré con Beyota, pero tenía una actitud algo fría… Aun así le sonríe, me equivoque al pensar que con una sonrisa la contestaría, me duele tanto su frialdad… solo dejo las palabras en el aire y se marchó, ni tan siquiera me regaló una mirada. Dado esto, me siento más segura de mi decisión. Conduzco mi camioneta hasta las villas. Mi cabeza se siente abrumada… No sé si realmente es lo que necesito, pero quiero hacerlo; quiero huir de este lugar lo más rápido y lo único que me dolerá es alejarme de mi madre.
Ler maisFrunzo el ceño y pongo los ojos en blanco, no tengo idea de que es lo que hará… sin pensarlo mucho me quito la blusa y me quedo en el sostén deportivo que me ayuda a sostener las vendas… noto cómo él se tensa y solo me observa con cautela. – tendrás que quitarte el sostén también. — ¡estás loco!... Mis heridas están en el hombro… sea lo que sea que harás, te tocara acomodarte. Nunca le he mostrado mi cuerpo a ningún hombre y tú no serás el primero. _me irrita su descaro, así que lo miro con desaprobación. — Alana, no tengo mucho tiempo… y esto no podemos hacerlo a la ligera… as&iacut
Ler maisMientras me coloco el sostén camino hasta la cama quería mejor luz para ver mis heridas, observó el lado izquierdo de mi hombro donde estuvo todo este tiempo todo quedó atónita al ver mis cicatrices cerradas, se ven las marcas pero ya no sangran, se han sellado por completo. Intento tocarlas con cautela y mágicamente ya no duelen a diferencia del lado derecho que algunas gotean sangre. agito mi cabeza porque esa habitación no permite que me concentré. Mi Loba ha enloquecido completamente,percibe por todo el lugar su aroma, su esencia y avivaba el fuego en mi interior. mi cabeza aún está aturdida por la adrenalina desbordada, pero ese espacio me esta empezando a regocijar, se siente tan calmado… .
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Capítulo 26 - Pelea de Hermanas
Ya es muy tarde, conduzco hasta la casa, no quería entrar, no sabía que hacer… mi mente está muy confundida, hace unas horas deseaba con el alma irme de ese lugar… pero todo mi ser vacila, aún mi cuerpo recuerda esa sensaciones que el alfa me provocó, esa herida sanada de el hombro izquierdo siempre mantendrá el recuerdo vivo… —Lana, dónde estás… Sé que he lastimado mucho mi cuerpo, mi corazón y hasta mi alma… pero te necesito… deja de estar en lo clandestino, sola no podré soportar esta vida, no entiendo porque conecte con Isaac de esa manera, que es esta sensación de satisfacción y miedo en mi pecho… ¡Conecte!... ¿Conecte? De pronto recuerdo el primer día e
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Capítulo 27 - Acorralada por sus Besos
Quisiera reírme de su arma, en cambio eso me encabrona mas porque me está humillando, no es capaz de tratarme con valor, cree que soy una niña le demostrare que no es asi, si cree que tendré piedad de él se equivoca. —Usa lo que quieras, porque de todas forma acabaré contigo… _ mire la espada y luego el sable pero este la aparta con el arma. —te mostraré cómo se utiliza. Todos estaban expectantes de lo que ocurría, un silencio se dio camino cuando lo ataque primero… con destreza y sin problemas el esquivaba cada uno de los ataques. —sé que estas enojada, pero esto no es la solución…
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Capítulo 28 - Corazón Herido
Pude respirar por primera vez al verme tan lejos del pueblo… ya había manejado unos kilómetros, me detuve en la orilla y deje que ese pequeño espacio de privacidad que me regalaba el auto y las montañas fueran las únicas que escucharan mis lamentos. Lloró como nunca lo había hecho, mi alma está destrozada, abandone a los que amo solo para que ellos puedan vivir sin mí… estaré sola el resto de mi vida… algo en mi pecho me pide a gritos que regrese, es una sensación abrumadora… un presentimiento que debería hacerle caso, pero no volveré a ese lugar. Dejarlo todo atrás me parte el alma… mis gritos quieren salir pero los vidrios empañados no lo permiten… no sé cuánto
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Capítulo 29 - Damián es una Bestia
Aparte del sufrimiento interno, todo iba bien, la música ya me parecía entretenida, el alcohol en mi cabeza ya me estaba dando vueltas… por eso decidí mejor ir al auto, no me gustan las miradas extrañas y acosadoras de los otros clientes, tal vez no es muy bien visto llorar y beber, salgo de ese bar y caminó hasta el estacionamiento, aunque mis pies tambalean por el mareo. —para donde vas preciosa. Aquella voz gruesa y penumbra me asusto tanto que quede helada. Intenté mirar sobre mi hombro, porque no me quería voltear, podía sentir el hedor por todo el lugar y una sensación de miedo invadió mi pecho. —eres tan preciosa que me da mucha hambre…
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