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Capítulo 25

Capítulo 25:

Así llego la noche, Finn le envío una carta a Emily preguntándole si hoy se verían en el bosque o dónde.

Ella se entristeció por lo que le dijo que hoy no podría y nada más.

Finn se preocupó un poco, pero de todas formas trato de dormir... 

En tanto Emily y Matthew fueron al pueblo.

—hoy hace un poco más de frío—dijo Emily.

— Si eso es bueno, ya que nadie anda por las calles—dijo Matthew.

Así comenzaron a buscar una casa en particular.

Emily estaba nerviosa.

—Matthew ¿qué haremos sí opone resistencia? — preguntó ella preocupada

—bueno, no me va a quedar otra opción más que usar mis poderes—dijo él despreocupadamente.

Ella lo miró nerviosa.

—no te preocupes todo saldrá bien— dijo él sonriendo.

Así llegaron a la casa.

Emily se asomó y miró por la ventana.

—creo que es aquí—dijo ella.

—¿qué ves?—preguntó él intrigado. 

—Bueno, hay una mujer con un bebé, al parecer está tratando de hacerlo dormir—dijo ella.

En tanto Finn daba vueltas en la cama.

Sin pensarlo se vistió y salió.

Comenzó a caminar rápidamente, pero se detuvo de golpe cuando vio a Emily.

Matthew volteó rápidamente hacia él.

Emily se sobresaltó, se sorprendió al ver a Finn.

— Emily ¿qué demonios hace ese humano aquí?— preguntó Matthew molesto.

—No, no lo sé —dijo ella desconcertada sin dejar de mirar a Finn.

Finn se acercó a ellos.

— ¡Finn vete por favor!— exclamó ella nerviosa.

— Sí, esto no es asunto tuyo—dijo Matthew enojado.

— ¿Emily que sucede?—preguntó Finn preocupado.

— Finn vete estamos en una misión —dijo ella alterada.

Matthew volvió su mirada hacia el interior de la casa.

—vamos Emily, tenemos que entrar— dijo él serio, ya ignorando la presencia de Finn.

Emily desvío su mirada de Finn y miró por la ventana de nuevo.

Lo que vio la horrorizó.

Adentro la mujer sostenía al bebé en sus brazos, pero este la estaba mordiendo.

Emily no pudo evitar sentirse mal, rápidamente Finn se acercó a ella.

Todo paso rápidamente.

Matthew abrió la puerta de una patada.

Inmediatamente Emily trató de recomponerse y se puso al lado de él.

La mujer se sobresaltó.

Matthew se acercó a ella.

— entréganos al niño— dijo él fríamente.

La mujer temblando negó con la cabeza.

Finn estaba paralizado, no entendía nada... 

— ¡Por favor! no te haremos daño, tampoco al bebé— dijo Emily para tranquilizarla. 

— ¡no! Es mi hijo—dijo la mujer abrazándose al bebé.

Matthew volteó los ojos y dijo:

—ustedes los humanos siempre prefieren que todo sea por las malas—

Se puso frente a ella y la miró fijamente.

En ese momento apareció Nicolae.

— suficiente Matthew, a partir de aquí ya es asunto mío—

— ¿qué? Pero…

—pero nada—dijo él serio.

Matthew se apartó sin decir nada más... 

—por favor entrégame al bebé, él no pertenece a este lugar, además estás haciendo mal las cosas—dijo Nicolae apuntando al pecho ensangrentado de la mujer.

 —¡no, es mi bebé!—

Nicolae la miró fijamente, sus ojos comenzaron a brillar de un naranja profundo.

— ¡ahora Matthew quitárselo!—gritó Nicolae.

Matthew se acercó a la mujer y con cuidado tomó al bebé.

—¡no puedo moverme!  ¡Devuélveme a mi bebé! —gritó la mujer con dificultad.

— bueno ahora sería un buen momento Matthew ya que querías lucirte— dijo Nicolae tomando al bebé.

Matthew volteó hacia la mujer y la miró fijamente.

 ¡cállate!—gritó.

Inmediatamente la mujer cerró la boca, lágrimas comenzaron a caer de sus ojos... 

— Bien, vámonos—dijo Nicolae tranquilo.

Finn estaba temblando.

—bueno Emily hazte cargo—dijo Nicolae a ella muy serio mirando fijamente a Finn.

{Y nos vemos dentro de un rato en la casa—dijo él y se perdieron con Matthew y el bebé.

Así rápidamente Emily llevó a Finn al bosque.

¡te dije que te fueras!— grito ella.

—Lo siento yo…

Dijo Finn con dificultad temblando todavía.

Emily se calmó y lo abrazó.

Él la abrazo fuerte.

— ya cálmate no voy a hacerte daño— dijo ella acariciándole el cabello.

Finn suspiro y se recostó por un árbol.

—¿qué fue todo eso? —Preguntó él exasperado.

—haber te dije que hoy no podía, y que estábamos en una misión— dijo ella nerviosa.

— lo sé, pero como solo me dijiste que no podías, no sé, me preocupé y bueno salí, pensaba ir hasta tu casa, pero justo los vi—dijo él.

Emily solo lo miró.

— Bueno ya, demás está decirte que no puedes contarle a nadie lo que viste hoy—dijo ella muy seria.

Él la miró sorprendido...