Buenovel

Descargar el libro en la aplicación

Download
CAPÍTULO VEINTE: LLEGÓ EL REGALO.

Llegó el regalo

*Cassandra Reid*

Las fresas destilan un aroma increíble y lucen tan apetecibles..., pero no más que él. Me quedo embobada mirando cómo las corta en pequeños trozos y toma uno con el tenedor para acercarlo a sus labios con extrema lentitud. 

¿Cómo puede un simple movimiento despertar tantas sensaciones en mí?

De repente, clava el azul de sus ojos en mí antes de llevarse el fruto a la boca. Luego, mastica despacio sin dejar de mirarme en un gesto provocativo. 

¿Desde cuándo la comida se ha vuelto un instrumento sexual? 

Me remuevo inquieta en mi sitio para combatir el ardor repentino y entonces, hago una mueca de dolor. 

Un simple movimiento y cada músculo de mi cuerpo se resiente. Llevo dos días durmiendo muy poco, puesto que mi esposo no me da tregua. 

Tampoco es que pueda quejarme. Si hubie