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35. Alonzo

—¿Qué cojones te pasa, Alonzo?—escupió con fuerza sus palabras Dominik al niño sin poder creerse lo que estaba sucediendo, intentó poco después deshacerse de las cuerdas que lo ataban, totalmente en vano, lo único que provocó es agravar sus heridas y las de Meredith.

El niño se mantuvo con expresión neutral. No gesticuló ni expresó palabra, tan solo observó la escena con seriedad, hizo una señal a sus subordinados, dos niños que no levantarían ni dos palmos para que se fueran y lo dejaran solo con sus invitados.

—No es tan fácil como crees, tu muerte dejó un vacío de poder y nos dejó desamparados a mis hermanos y a mi, ahora estamos sometidos a un nuevo jefe. Lo siento pero debo mirar por los míos—expresó el niño con un hilo de voz—Él no tardara en llegar—añadi&oacu