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CAPITULO 24 HIJA

Ella se detuvo al escuchar su nombre, giró para mirarlo. “¿Es tu hija?”.

Aldo la observó tristemente. “Si”.

Ella bajó su mirada pensando, aguantando las ganas de llorar, cuando levantó la cabeza, miró a Aldo y le dijo. “Ya veo que te fue muy bien en todo este tiempo, tienes… una familia”.

Aldo la miro. “No tienes ni idea Sara de lo que he pasado”.

Ella sonrió sarcásticamente. “No Aldo, no la tengo, no me diste la oportunidad de estar ahí”. Lo vio en silencio por última vez dándose la vuelta para irse.

Aldo la observó alejarse, después de calmarse y limpiarse el rostro regresó a la casa.

El señor Ruiz y la pequeña Ana estaban en la sala.