Buenovel

Descargar el libro en la aplicación

Download
20.

La mirada de Gea estaba sobre Eros en ese momento, habían pasado casi dos horas en las que ellos se veían fijamente sin ni siquiera decir una palabra, ella lo extrañaba y al parecer él lo hacía también, pero la imagen que se le fue regalada al llegar no fue de su agrado. Ver a su hembra en los brazos de un vampiro diciéndole que lo amaba, era doloroso.

—Dime lo que piensas, estoy dispuesta a escucharte. Insúltame si así lo quieres. —Los ojos de él fueron hasta ella, había agotamiento en ellos.

—Nunca lo haría. —Sus palabras la hicieron sentir culpables.

—Somos adultos, ¿ok? Eros, estoy contigo y con Xel solo somos amigos. Tiene su alma en casa y yo estoy aquí contigo. —Su voz salió bajita, pero audible.

—¿Somos adultos? ¿estoy contigo? —Él se puso de pie exhibiendo su 1.88 metros. Ella se ace