Buenovel

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-XVIII-

Bale bajaba por las escaleras mientras que su madre seguía discutiendo con Ian.

-Señora Bale, deje que vaya a avisarle y...- decía el chófer intentando calmar a la mujer

-Ian ya estoy activo- anunció el moreno llegando ante ambos.

Su madre le asió del rostro y le plantó dos besos en las mejillas

-¿Es que estás enfermo?- se interesó mirándole detenidamente

-No- sonrió él.

Ian desapareció de allí.

-Pues no resulta muy normal que tú duermas hasta tan tarde - la mujer lo estudiaba de arriba abajo.

-¿Qué estás haciendo aquí, mamá?- inquirió él mientras se dirigía hacia la cocina.

La mujer le siguió.

Tomando asiento en un taburete, apoyó los codos en la barra, unió las manos y descansó la barbilla sobre ambas

-¿Es que no puede una madre ver a su hijo más a menudo?- repuso.

Mirándola de manera suspicaz, Dominic dejó escapar una risita

-Preferiría que llamaras antes de presentarte por sorpresa- al