Buenovel

Descargar el libro en la aplicación

Download
-XIV-

Disimuladamente, sin pestañear, apretado contra la puerta del coche y casi encogido, Joel miraba a Dominic.

¡Cómo engañaba!

Pensó.

Ahora mismo, metido en su traje negro y de firma, nadie pensaría que tenía un arsenal de objetos de tortura y que era un dios en la cama.

Bueno, al menos para él

-¿Qué me miras tanto?- le sonrió Dominic

-Na-nada- negó el joven moviendo la cabeza.

Su móvil sonó haciéndole dar un grito pero calmándose lo sacó de su pantalón.

Desorbitó los ojos

-Cuatro veces- remarcó Bale

levantando cuatro dedos.

Joel dibujó una extraña mueca pero se dio prisa en contestar

-¿Sí?-

-"¡A, que el móvil sí lo oyes!"-

-¡Holly!-

-"Obviamente tu madre no soy ¿Dónde coño estás metido que llevo dos, ¡¡Dos horas!! tocando a tu timbre y no me abres??"-

-¿¿Es...estás en mi casa??-

-"En teoría estoy en el portal del bloque donde vives, así que o me abres o