Buenovel

Descargar el libro en la aplicación

Download
*IX*

Cuando despertó ya era de día.

Se encontraba sólo en la cama del hombre como de costumbre.

Incorporándose vio ropa en la silla que había junto a la puerta.

Saliéndose de entre las sábanas, se acercó a ésta.

Adivinó que era para él.

Comenzó a vestirse y una vez terminó se dispuso a hacer la cama.

Empezaba a sentirse seguro con el hombre.

Su miedo aún estaba pero no tanto como cuando llegó a su casa.

Ahora se mostraba más cómodo aunque todavía le daba apuro darle algunas contestaciones.

Saliendo del dormitorio, se dispuso a hacer las tareas cuando al cruzar ante la puerta misteriosa, le pareció diferente.

Acercándose a ésta, alargó la mano y agarró el pomo.

Lo giró y…

Éste cedió.

Ignorante de ello, no se hab&i