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Capítulo 25
La noche era tranquila, para la zona donde vivían era normal que las noches fueran tranquilas y calmadas, a diferencia de la ciudad donde la lluvia caía sin parar, el campo era más relajado. Los sonidos de los insectos nocturnos eran el único ruido que podía escucharse en la zona, nada más que eso. Pero entre la calma del lugar, entre el silencio de la noche también se lograron escuchar leves pisadas de los miembros del ejército que iban a cumplir su misión, el sigilo siendo solo para lograr que nadie en ese lugar sospechara que estaban ahí. Tenía una misión clara que seguir, ir por los niños que vivieran en ese pequeño pueblo e irse sin dejar ningún tipo de evidencia, y eso significaba encargarse de los padres.

Los militares corrieron en dirección a las casas, pateando las puertas con fuerza para abrirlas y abrirse paso dentro de estas, de inmediato las familias que vivían ahí dentro despertaron, entrando en pánico al ver a los uniformados armados invadir su hogar, buscando a los hij