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Capítulo 8

COJEME DURO

MONICA

Ahí no lo que me faltaba el imbécil está en el mismo restaurante que yo además de que no viene solo está acompañado de una pelirroja de curvas deslumbrantes, y por lo acaramelados que están no creo que sean amigos ni mucho menos familiares.

Y lo peor es que como sintió que lo estaba viendo volteo a mi dirección, parecía sorprendido pero luego cambió por una sonrisa brillante y lo peor es que se nos acerca y se sienta en la mesa de junto, como puede ser que siempre me lo tenga que topar, se voltea y me guiñándome un ojo yo solo volteo y miro de nuevo a Josh.

-Como te decía la comercialización a América ha sido todo un éxito- lo veo con una sonrisa disimulando de que no le puse ni la mínima atención, se voltea hacia donde yo estaba anteriormente mirando y mira a Maxwell y hace lo más idiota que pudiese haber hecho en su vida.

-Hola Maxwell, como te va- Dijo Josh parándose a ir a saludarlo como si fueran amigos de años.

-Hola Josh, me va muy bien como podrás ver- Se estrechan las manos y señala con la cabeza a la pelirroja la cual ríe como si estuviera apenada, posa su vista en mí y se hace el sorprendido.

-Ha no la había visto señorita Mónica, ¿Cómo estás?- dice con una sonrisa más falsa que decir que soy virgen, casta y pura.

-¿Quieres sentarte con nosotros Maxwell? digo la mesa es grande y entre más personas se unan a la plática mejor- Alguien que le dé un puñetazo a este hombre para que se calle y se siente a comer de una vez para ya largarme.

-Sería un gusto claro si a la señorita Mónica no le incomoda- dijo con una sonrisa que se veía que su única intención es joderme a lo que yo apreté las manos y negué sin tener otra opción.

-Al contrario señor es más así podríamos hablar los tres de negocios- esto será interesante. El y la chica se pasaron a la mesa, él quedó en frente de mí ya que Josh se recorrió y quedó junto a mí y al otro lado está la pequeña Alondra la cual está concentrada en su hamburguesa sin prestar atención al ambiente incómodo que se está formando por la gran bocata de Josh.

-Y quién es esta pequeña cosita- hablo maxwell sacándome de mi ensoñación de pensamientos donde me largaba con la niña porque inventaba que ella o yo nos sentíamos mal.

- Me llamo Berenice un gusto señor guapo y mucho gusto señorita roja- se presentó ella sola la pequeña haciéndome reír por lo último.

-Mi nombre es Lila no roja, pequeña- dijo un poco irritada a lo que yo trate de contener una risa junto con Josh y Berenice.

-Perdone señorita Lila, por las palabras de mi pequeña- dije con una sonrisa.

-Es bonita su novia Roj.. Lila señor Guapo- dice Berenice de lo más inocente.

- Gracias pequ...- La interrumpió Max

-No es mi novia solo es una amiga- dijo serio y frío cambiando su expresión al instante a lo que Lila se mordió el labio bajando la cabeza.

Después de eso seguimos hablando me preguntaron quien era Berenice y la Roja me pregunto si era mi hija yo sonreí y respondí la verdad pero hay algo que me intereso.

- ¿Y usted señorita tiene novio?, o es el hombre que la acompaña- Dijo la Lila, dejando toda la mesa en silencio.

- Él es solo un amigo, no me interesa tener un novio por ahorita no está en mis planes, pienso que solo me distraerá de lo importante y él terminaría dañado o tal vez yo como en otras ocasiones- Respondí a lo que Maxwell se tensó tosió un poco y acomodo su corbata.

-Bueno vamos a pasar al postre- Para dispersar la tensión que se había formado hablo Josh, como siempre.

-siiii yo quiero pastel de chocolate con extra chocolate y chocolate encima- dijo dando saltos en su lugar Berenice a lo que yo llamé al mesero y todos pedimos lo nuestro yo pedí tiramisú suizo.

en medio del postre sentí una pie tocando toda la longitud de mi pierna por debajo de la mesa a lo que yo tire mi servilleta apropósito mire disimuladamente debajo de la mesa sin saber que hacer o cómo reaccionar poniéndome un poco acalorada por las constantes caricias, pero no yo no me dejaría de sus idioteces así que con mi pierna libre quite el tacón liberando mi pie y si él quería jugar este juego podemos jugar los dos así que yo la estiré acaricie su pierna con mi pie desnudo, de arriba a abajo lento y constantemente, a lo que él me vio asombrado pero luego con una sonrisa que denotaba perversidad, la pelirroja que mantenía una plática con Josh queriendo incluir a Max tocándole la mano, yo alce una ceja sonriendo para después llevar un pedazo de mi postre a la boca saboreándolo para terminar de limpiarme con mi dedo pulgar el labio y lamiéndolo en un segundo, viendo como Maxwell seguía cada uno de mis movimientos con los ojos oscurecidos y cuando chupé mi dedo trago sin disimular para luego carraspear un poco, mantuve mi pie habiendo constantes caricias para luego decirle con mis labios sin emitir sonido dije cógeme duro haciéndolo venir más a mi pie y cuando por fin alcance su entrepierna la cual estaba dura sobre mi pie lo acaricie unos segundos, viendo como trataba de suprimir su cara de placer, comiendo, yo por mi caso platicaba con todos como si no pasara nada abajo de la mesa, le di la última caricia para después dar un impulso y estrellar mis dedos de los pies con su entrepierna a lo que él dio un pequeño salto y dio un grito ahogado, yo retire rápido mi pierna metiendo mi pie en el tacón haciendo como si nada ocurriera, él se disculpó para ir al baño y como se le quedaron viendo pregunte.

- ¿Qué le habrá pasado al señor Wembley? que se fue tan de repente- sonrío.

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