Buenovel

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Culpables

De nosotros, solo papá fue al entierro de Flor Castro. Nos contó que parecía un ángel dormido dentro del cajón. Que las flores blancas que la rodeaban eran el lecho de muerte más hermoso que viera nunca y que lo hizo pensar mucho sobre sus días de vida.

Cuando lo dijo Gilberto fue y lo abrazó con mucha fuerza. Todos estábamos abatidos por la falta de ella, nos parecía un sueño, o más bien una pesadilla.

Flor murió a causa de un fuerte golpe en la cabeza cando cayó.

Murió sin sufrir según nos dijo papá, fue instantáneamente.

La enterraron tres días después del terrible suceso y mientras, nosotros acompañamos a Gonzalo en el hospital.

Cuando Astrid lo fue a visitar, se sacó un guante color crema de la mano y con los ojos hinchados, me imagino que de llorar, le dijo:

–Ya estarás s