Buenovel

Descargar el libro en la aplicación

Download
Cuando no asistes

Pasaba por la sala viniendo de la cocina con un helado de parchita cuando vi a papá junto a los otros hombres caminar fuera de la casa.

Gilberto se  volteó y me miró algo preocupado o asustado, no sé, ¿qué era lo que papá les decía en esas reuniones? ¿Era papá el capitán perdido de los barcos de mi hermanito? Esta era tal vez la tercera vez que veía a papá con ellos y siempre parecía darles instrucciones, intenté  sacarle algo a Gilberto pero no lo conseguí, así que volví a mis cosas, que en esos días no eran otras que preparar la boda de Astrid.

Los novios se encontraban absortos al resto del mundo. Iban de compras para equipar la casa donde vivirían, daban toques para poder habitarla y el resto del tiempo socializaban. Sí, la mayoría del tiempo socializaban. Mi hermana, a pesar de lo feliz y enamorada que