Buenovel

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— ¡Buenos días señor Müller!— digo mientras él pasa frente de mí.

Pero como ya es costumbre, el pasa ignorándome.

Ya han pasado dos semana desde que mi mamá me echó de su casa, ese día pase la noche con Daniel, y al día siguiente hable con la señora Rose, para que me dieran la oportunidad de seguir quedándome ahí, afortunadamente para mi, logro convencer al director del hospital.

Al día siguiente del incidente con mi mamá me presente en la oficina, y afortunadamente el señor Müller ni siquiera se percató de mis moretones, supongo que realice un buen trabajo con mi maquillaje.

Escucho como suena el teléfono y yo levanto la bocina, sé que es el señor Müller.

— ¿dígame señor?

—traiga a mi oficina los documentos del proyecto Sanders— dice y corta la llamada.

Yo voy en busca de los archivos que me pidió.

No sé si se los había dicho, pero la empresa Müller es una de las más importantes empresas publicitarias que existen en Nueva York, aunque en este edificio solo se firman y redactan contratos, aquí hay bastante trabajo.

Entro a su oficina con los documentos en mano.

—Aquí están señor— digo mientras los dejo sobre el escritorio.

—En 2 horas tengo una junta con los inversionistas alemanes y la quiero ahí presente tomando nota, valla y encárguese de que la sala de reunión esté correctamente preparada— dice y yo me limito a salir a hacer lo que me pidió.

Hasta el momento mi trabajo ha sido muy agotador, pero no me puedo quejar, el pago es muy bueno y lo necesito para pagar la deuda con el hospital.

Una vez que me percato de que todo esté en orden, voy por mi libreta, para estar preparada al momento que inicie la reunión,

Mientras preparo mis archivos el teléfono vuelve a soñar.

—Oficina del señor Müller—digo al contestar.

— ¿Alex?— escuchó, y me doy cuenta que es Rose quien ha llamado

—Sí, Rose soy yo ¿Qué pasa?, ¿Pasa algo con mi hermano? —Preguntó  mientras veo a la puerta de la oficina del señor Müller, esperando que no salga y me encuentre atendiendo una llamada personal desde el teléfono de la oficina.

—No Alex, tranquila, Daniel está bien, llamaba para pedirte que en cuanto llegues al hospital pases a mi oficina, es importante— Me dice un poco preocupada

— Está bien Rosa no te preocupes, en cuanto llegue prometo pasar a tu oficina— le digo, pero sé que algo no anda bien— ahora tengo que colgar— le digo, tras colgar justo cuando la puerta de la oficina del señor Müller se abre.

—A la reunión—Dice secamente mientras comienza a caminar en dirección al elevador.

Yo tomo mis cosas y entro tras de él al elevador.

La reunión tardó más de lo esperado, así que ahora voy a tomar mi receso para ir a comer, aunque en lugar de eso voy al hospital a hablar con Rose, me preocupa que me haya hablado al trabajo.

— ¿Puedo pasar?—Le preguntó al asomar la cabeza por su puerta.

—Adelante niña— dice ella tras su escritorio—siéntate, Que bueno que pudiste venir—

Me dice y yo me siento en la silla frente a ella.

—Hoy vino conmigo el director, y la situación respecto a tu deuda ha empeorado—Comienza a decir y ya sé de lo que tratará esta charla— me dijeron que te advirtiera que si al finalizar esta semana, no has liquidado por totalidad tu deuda, tu hermano será dado de alta—

— Justo ayer traje todo lo que tengo reunido de estas dos semanas, pero no puedo liquidar todo de un día para otro, si tan solo me dieran tiempo, sé que— trato desesperadamente de explicarle pero ella me interrumpe.

—Lo se Alex, pero ya no está en mis manos poder ayudarte, hasta el momento hice todo lo que pude, lo siento— me dice con cara de lastima.

Y sé que es verdad, ella me ha ayudado mucho respecto a mi hermano. Pero no creo poder conseguir tanto dinero en tan poco tiempo.

Siento mis manos sudar ante la desesperación, no sé qué voy hacer.

Por fin regreso a la oficina y estoy dispuesta a hablar con el señor Müller, voy a contarle todo espero el comprenda y me pueda ayudar, pues no sé a quién más acudir.

Toco la puerta y desde adentro logro escuchar "adelante"

POV Edward

Estoy concentrado leyendo el contrato con las modelos destinadas para el proyecto que está por comenzar, justo cuando tocan la puerta.

— ¡Adelante!— grito, y tras de eso se habré la puerta.

Entra mi secretaria y se para frente a mí.

— ¿Que se le ofrece? —Preguntó sin despegar los ojos de los documentos frente a mí.

—Me, da mucha pena pedirle esto, sé que acabo de llegar a trabajar, y que es muy pronto pero...—Comienza a hablar algo nerviosa, así que volteo a verla, mientras comienza a juguetear con los listones que cuelgan de su blusa.

— ¿Puede ir al grano señorita? Que no tengo todo el día—Le digo de forma grosera, ya estoy algo desesperado por su comportamiento, solo me está haciendo perder tiempo, y el tiempo es oro.

—Sí, lo siento—Dice mientras se muerde su labio inferior algo nerviosa. — ¿Quería pedirle un préstamo? —

¿Que? Un préstamo?  Acaba de empezar a trabajar y ya quiere un préstamo.

—Imposible señorita, para ser acreedora a un préstamo necesita mínimo tener 6 meses laborando con nosotros, y usted apenas tiene poco más de dos semanas—Le contesto algo cortante.

—Sí, lo sé, pero es una emergencia, tengo que pagar algunas deudas que tengo en el hos...—comienza a hablar pero yo la interrumpo

—Con todo respeto, no me interesa en absoluto su vida, pero las cosas continúan igual, usted no es acreedora al préstamo— le digo y agacho la mirada para continuar con mi trabajo—Ahora si me disculpa, y eso es todo para lo que me quería, le pido que se retire, estoy algo ocupado— le digo mientras le señalo la puerta de salida

Escucho que se sale y yo continúo con mi trabajo.

Mi secretaria es una chica muy extraña, es eficiente pero extraña, no entiendo que le hace pensar que podría pedir un préstamo tan pronto.

¡Es absurdo!

Voy camino a casa de mis papás, hoy fue un día agotador, la junta con los inversionistas y todo el papeleo me dejo agotado.

Hoy tengo una cita con el abogado de papá, tenemos que ver algunas cláusulas respecto a la herencia de mi difunto abuelo.

Mi abuelo falleció ya hace 3 años, dejando como herencia la empresa en la que actualmente trabajo, pero mi primo está reclamando sus "derechos" respecto a la empresa, así que mi abogado está buscando la forma de evitar que él se adueñe de lo que por leí me corresponde.

—Buenos días joven— me dice la sirvienta de la casa de mis papás.

Pasó de largo a la oficina donde ya me espera toda la familia.

—Hola familia—les digo a todos  en la sala y voy a saludar de beso a mi mamá, para después acercarme a saludar de un apretón de manos a mi papa, para después salir en dirección a la biblioteca, donde ya me espera el abogado.

—Buenas noches Edward —me saluda el abogado y yo hago lo mismo

— ¡Bien! Comenzamos, Te recuerdo que ya he leído detenidamente los documentos que me presentaste, los que presento tu primo e igual pedí una copia de los testamentos que dejo tu abuelo, y por lo tanto puedo decirte con seguridad que tu primo está en todo el derecho de reclamar algo, pues él también es un Müller...

— Eso lo sé, y no está en discusión, lo único que quiero es que se quede como hasta ahora ha estado, recibiendo su dinero sin meter las narices en mi empresa— le digo molesto

—Si lo sé, y créeme que estoy tratando de hacer lo posible por que asi sea, pero tienes que saber que tú abuelo dejo dos cláusulas muy claras, la primera ya la conoces y es con la que han vivido hasta ahora, la cual dice que tanto tú, tu hermano Iván  y tu primo tienen el mismo derecho sobre las ganancias que genere la empresa mientras vivan.

— ¿Y cuál es la segunda? — pregunto fastidiado, pues hasta el momento no me han dicho nada que no sepa

—La segunda cláusula dice que de entre tú y tu primo Austin, quien primero forme una familia ESTABLE, será el heredero total de las acciones que hasta el día de su muerte pertenecían a tu ahora difunto abuelo

— ¿Qué?— preguntó exaltado mientras me pongo de pie de un solo salto

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