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Capítulo 24. “No olvides"

Tara sintió como la sábana que la cubría a medio cuerpo, fue retirada. Se encontraba boca abajo y con la mejilla contra la cama, no quiso abrir los ojos, tenía demasiado sueño, su cuerpo reclamaba descanso después de horas de tener sexo y experimentando nuevas posiciones para alcanzar orgasmo que nunca creía que de esa manera una mujer pudiese satisfacerse. No se movió, no quería moverse realmente, el dolor entre sus muslos era molesto.

—Despierta...—escuchó la voz de Alexander en un susurro cerca de su oído. Su plan era no moverse nunca más, solo quería dormir. —Sé que estás despierta...—Alexander se subió encima y su erección fue restregada contra el trasero desnudo de Tara, ésta abrió los ojos como platos.

— ¿Cómo es posible que ya...? —Alexander soltó una risa contagiando a Tara.

—Eres exquisita, no puedo saciarme de ti, ¿Te molesta eso? —Tara sonrío, con dificultad se giró para quedar frente a frente, Alexander lucía radiante, más relajado, más joven y e