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Capítulo 7

~No quiero que te vayas~

Estoy bajando del auto junto a Anastasia, hoy me levanté realmente feliz, el hecho de que Max me besara aclaró mis dudas y ahora sé que realmente me gusta, solo que no sé cómo reaccione a lo que hice ayer después de que me besara. 

**Flashback… (Día anterior durante el almuerzo)

Justo cuando Max me besa, me separo y ambos quedamos sin decir nada//me beso, dios mío no lo puedo creer, aunque sinceramente siento que si él no me hubiese besado lo hubiera hecho yo//impactada me levanto, me giro sobre mis pies y salgo caminando, mientras camino toco mi labio inferior temblorosa y sonrió levemente.

Horas más tarde me encontraba en mi habitación, una mitad de mí estaba preocupada por haber dejado a Max ahí solo sin decir nada pero la otra mitad de mí estaba demasiado feliz como para preocuparse por eso.

**Fin del flashback…

Voy hacia el salón y mientras camino por el pasillo de los casilleros veo que Max esta frente a mi casillero haciendo algo, inmediatamente recordé el día en que entró a la escuela, ese día casi lo mato, en realidad me enojó mucho que alguien intentara abrir mi casillero pero en ese entonces no sabía que lo conocía y no sabía que un mes después me iba a llegar a gustar, me acerco lentamente hacia el casillero y Max se da la vuelta hacia mí muy rápido quedando nuevamente muy cerca de mi rostro.

   – ¿Qué estás haciendo en mi casillero?* digo con voz temblorosa

   – Wow esto es un avance, la última vez que toque tu casillero casi me matas *dijo vacilón

   – Dejemos esa historia a parte, ¿Qué estás haciendo aquí? *pregunto

   – Míralo por ti misma* se aparta y me dejando la vista libre hacia mi casillero 

Mi corazón se paralizó por un segundo, había pegado una nota que decía nada más y nada menos que "no te intento robar, ¿quieres ser mi novia?" sonreí ampliamente, la verdad no pensé que me pidiese que fuera su novia después de haberlo dejado ahí solo ayer en la tarde.

   – Si, si quiero* le dije brincando de felicidad y corrí a abrasarlo 

   – ¿En serio?* dijo mientras me abrazaba con una expresión de asombro en el rostro 

   – Si, ya me gustabas desde hace un tiempo pero no me atrevía a decirlo *asiento con la cabeza y me alzo en puntitas para besarle 

No me esperaba que mi día comenzara tan bien, realmente no lo esperaba, comienza el segundo turno de clases y ya que Max y yo nos sentamos uno al lado del otro nos pasamos todo el primer turno y el inicio del segundo dados de la mano, estoy pendiente de la clase justo cuando siento que Max aprieta mi mano dos veces, miro hacia él y me hace un gesto con la mano para que me acerque, miro hacia el frente y veo que la maestra está concentrada en su libro mientras que los otros alumnos copian su clase así que me acerco hacia él.

   – ¿Qué pasa?*susurro cerca de el 

   – ¿Quieres ir conmigo a un lugar mañana en la tarde después de salir del colegio?*se acerca más a mí y me susurra al oído

   – Si por supuesto, me encanta la idea *digo susurrando

   – Señorita Becker y señorito Stewart se podría saber de qué hablan*dijo la maestra Mary sentada en su mesa 

   – No de nada maestra *digo rápidamente

   – Espero que sea así*dice seriamente y vuelve a adentrarse en la lectura de su libro 

   – Te recojo en tu casa a las 6:00 *Max se vuelve a acercar a mí y me susurra al oído

La maestra se levanta rápidamente y se posiciona delante de nuestros puestos, solté la mano de Max de un jalón con una expresión de susto// por dios esta mujer es terrorífica, realmente me asusta//

   –Esto sí que no lo tolero, Violeta Becker y Max Stewart quedan expulsados de mi turno de clase, por hoy no quiero volver a verlos por aquí ¿entendido?* dice agravando la voz

   – Entendido* Max y yo nos levantamos y dijimos a la vez 

   – ¡Fuera! *gritó señalando la puerta 

Salimos del salón y nos dirijamos por el pasillo hacia el patio del colegio, íbamos de camino justo cuando Max me empuja contra la pared bruscamente pero sin hacerme daño.

   – Ahora tenemos más tiempo para estar juntos ¿no?* dice mientras mete un mechón de cabello tras mi oreja 

   – Si pero no aquí, sabes que si nos ve algún maestro nos va a regañar y ya es suficiente con que nos hayan expulsado de turno de clases * digo y choco sus labios rápidamente 

Max me despega de la pared, toma mi mano y me lleva hacia el patio del colegio, al llegar nos quedamos mirando el cielo desde una parte del jardín que realmente es hermosa, se para por detrás de mí y me abrasa por la cintura.

   – Aún sigue el plan para mañana en la tarde *dijo apoyando la barbilla en mi hombro

   – Si, lo sé, ya no puedo esperar más a que sea mañana *dije emocionada

Nos quedamos abrasados un rato, su compañía en verdad alivia cualquier pena que tengo y ahora sabiendo que es mío y de más nadie cada vez que esté con él me sentiré más feliz cada día. 

Una risita burlona escapa accidentalmente de mi boca interrumpiendo el precioso momento por el que estamos pasando, Max de repente me mira como si estuviese loca, me giro y aún  abrasándome quedo de frente a él.

   – ¿De qué te ríes?* dice Max 

   – De que estuve pensando que si mis padres se enteran de que me expulsaron de un turno de clases, me van a matar *digo esto último riendo

   – Y eso te provoca risa* me pregunta sonriendo levemente

   – No sé por qué, pero sí* le digo 

Me quedo unos segundos en silencio pensando, la sonrisa que había en mi boca se desvanece lentamente y lo miro con ojos un poco tristes

   – ¿Qué pasa?, por qué tu expresión cambió tan rápidamente *me mira con una expresión de duda en el rostro

   – No quiero que te vayas, así como estamos somos felices, no dejes que eso cambie *le digo y lo abrazo más fuerte

   – Jhmjhm no tengo intención de hacerlo*levanta mi barbilla y ríe levemente

   – Prométemelo* digo con cara de perro triste

   – Te lo prometo* ríe y me besa

Nos quedamos abrasados por un tiempo hasta que sonó la campana del tercer turno de clases y tuvimos que dirigirnos hacia el salón, elegimos no volver a hablar hasta que este terminara, aunque nos gustaba tener un poco más de tiempo libre para poder conversar y estar juntos era preferible evitar que nos volviesen a expulsar de la clase.

Al pasar varias horas el colegio había terminado, estaba en la habitación de Anastasia contándole todo lo que me había sucedido en el día, faltaba más decir que se quedó boquiabierta, digo, si me hubiesen contado todo tal y como paso, me hubiese quedado igual, esto parece una película pero por suerte es muy real.

   – Entonces ¿ya son novios?* pregunta asombrada

   – Si, ya lo somos* digo risueña

   – ¿Y cuándo se lo dirás a papá y a mamá? *me dijo 

   – Ohh no lo sé, simplemente no había pensado en eso*digo tratando de parecer despreocupada// o dios mío mis padre, como se los voy a decir, oh no esto va a ser algo complicado//

Me quedé pensando toda la noche en lo mismo no tengo la menor idea de cómo reaccionaran, digo no es que no tenga edad suficiente como para que puedan prohibirle ese tipo de cosas pero ellos son un poco quisquillosos  con ese tema.

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