Buenovel

Descargar el libro en la aplicación

Download
| ¿Escuchando conversaciones ajenas, Thompson? |

   La luz del sol atraviesa mi ventana y me pega justo en el rostro, haciéndome removerme incomoda en mi lugar, abro poco a poco mis ojos y me estiro con algo de flojera. Es entonces cuando siento una respiración justo en mi nuca y me giro para encontrarme a Noah.

Está dormido.

Sus largas pestañas reposan en sus mejillas, su respiración es lenta y acompasada, su pecho sube y baja lentamente, sus labios entreabiertos y sus mejillas rosadas.

Por instinto paso mi dedo por su rostro, siguiendo su contorno, es perfecto. Aún dormido. Acaricio con dulzura sus mejillas y mueve sus parpados con los ojos aún cerrados. De inmediato me detengo y miro como una sonrisa tierna se forma en sus labios. 

Estúpido. Está despierto.

—Por favor, no te detengas —dice y luego abre los ojos. Le sonrió de la misma manera. 

—No quería despertarte.