Buenovel

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El expiró  y la soltó con brusquedad. Adaira se vistió su vestido y recogió su ropa interior del suelo. 

—No sé qué decir..

- No digas nada –la aconsejó Dean en un tono tan seco que a Adaira le molesto –. No eres precisamente diplomática. No debería a ver sucedido esto si luego te arrepentirías. Te veré luego. 

¿Luego...en su habitación? Se preguntó. Aunque era normal que Dean pensara que iba a recibir algo a cambio. No se imaginó diciéndole que el deseo no era suficiente, aunque para ella jamás lo seria y ese, estaba convencida, esa su problema. No obstante, no podía desearlo más. 

Dean juro en voz baja en francés. Adaira estaba loca, era demasiada complicada para él. ¿Cómo no se había dado cuenta antes? ¿Qué estaba haciendo con ella? Ten