Buenovel

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-XIX-

Dos semanas después...

Gydeon golpeó con todo su cuerpo contra la tierra. Keerd, bufando como los toros, sudaba y le miraba con furia.

Los otros, inmóviles, presenciaban la pelea que ambos habían iniciado nada más llegar al lugar donde solían llevar a cabo sus entrenamientos.

Levantándose, Gydeon tomó posición de ataque.

- ¿Por qué demonios no puedes, simplemente, aceptarlo?- increpó.

El moreno, sin abrir la boca para responderle, empezó a dar pasos en círculos. Se mostraba bastante enfadado. Más consigo mismo que con Gydeon. Pero su orgullo le impedía reconocerlo.                                                      Shelly junto a Adelain, les miraba atentamente.

-Ésta muy mal- murmuró a la morena refiriéndose a Gydeon.

-Imagina, dos semanas sin sexo...yo no podría- alegó Adelain.

-Es una bomba a punto