Buenovel

Descargar el libro en la aplicación

Download
8. Talia

metiera en esta estúpida apuesta, aunque por supuesto que no seré su "mascota" ni loca.

Accedí a obedecer ciertas órdenes solo por el hecho de que podría salvarme el pellejo, pero ahora comienzo a darme cuenta de que en realidad no era buena idea. Este no era Scotty, el dulce niño que adoraba a su madre y siempre reía con mis primos. Era un extraño, uno frío y calculador...un asesino.

— Quita esa mirada, mascota — me ladra de repente, haciéndome saltar, aunque en realidad, todo me hace saltar ahora mismo, lo que es una mierda, porque suelo ser más ruda que esto.

— No soy tu mascota — gruño en su dirección, pero intento suavizar mi mirada igualmente, me he cambiado y estoy nerviosa, me ha dejado salir de la habitación y aunque me ha puesto una venda en los ojos todo el camino hasta el auto, ahora  que mis ojos se han acostumbrado a la ten