Buenovel

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14. Adeline

— Y yo un militar, Muller, si vamos a estar juntos, más te vale acostumbrarte  

Decir que estoy sorprendida ante su declaración, sería un eufemismo, ¿estar juntos? ¿lo decía enserio.

Aparto la mirada y me obligo a ponerme de pie, me dolían los pies y tenía calambres en las piernas, mis pequeños estaban de mal humor, llevaban cerca de veinte minutos pataleando con fuerza, así que definitivamente necesitaba descansar

— No me siento bien — me quejo, haciendo una mueca cuando uno de los niños me maltrata en las costillas — Dios, mis costillas

—  Maldición —  murmura Anthony, dejando las mochilas a un lado y arrodillándose frente a mí, acaricia mi vientre —  Niños —  su voz es firme, está hablando en inglés, por lo que solo entiendo la primera palabra, empieza a hablar con tranquilidad,  acariciándolos con cuidado, hasta que de alguna manera, se quedan quietos, lo que se siente como un alivio, Ant